La tensión entre el Gobierno Nacional y la comunidad universitaria alcanzó un nuevo pico tras el fracaso de la última reunión paritaria en el Palacio Pizzurno. Ante la insistencia oficial de un incremento del 3%, los gremios docentes y no docentes rechazaron de forma unánime la propuesta y activaron un esquema de protestas que se extenderá durante casi un mes en todas las instituciones del país, incluyendo a la Universidad Nacional de Rosario.
Medidas de fuerza y movilización nacional
El plan de lucha, impulsado por el Frente Sindical de Universidades, contempla jornadas de visibilización y paros rotativos que comenzarán el próximo 21 de septiembre. Los representantes sindicales, entre ellos CONADU y FEDUN, exigen una recomposición cercana al 32% para compensar la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y denuncian un ahogo financiero que pone en jaque el funcionamiento de las casas de estudio.
Como punto culminante del reclamo, se convocó a la Quinta Marcha Federal Universitaria para el jueves 15 de octubre, con una concentración prevista frente al Palacio de Tribunales. Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtieron que, de mantenerse el recorte en el Presupuesto 2027, la continuidad del ciclo lectivo para el próximo año se verá seriamente comprometida por la falta de recursos para gastos de funcionamiento y becas estudiantiles.