A más de dos décadas de la firma del convenio que permitió la construcción del Alto Rosario Shopping, la deuda histórica por la creación de un Museo Ferroviario vuelve a la agenda pública. La concejala Fernanda Gigliani presentó un proyecto para que la Municipalidad intime de manera urgente a la empresa IRSA a cumplir con la preservación del patrimonio ferroviario, el cual se encuentra actualmente expuesto al desgaste climático y al olvido en los antiguos talleres del ferrocarril.
Un compromiso postergado
El acuerdo original, suscripto en noviembre de 2004 durante la gestión de Miguel Lifschitz, establecía que el desarrollo comercial del predio debía incluir un espacio dedicado a rescatar la identidad ferroviaria del sector Scalabrini Ortiz. Sin embargo, mientras el centro comercial se consolidó como un polo de negocios, el museo nunca abrió sus puertas y las piezas históricas quedaron reducidas a vagones y locomotoras abandonadas que sufren un deterioro progresivo.
Relevamiento y posibles sanciones
La iniciativa legislativa solicita que el Departamento Ejecutivo realice un inventario detallado del material existente en un plazo máximo de 30 días para evaluar los daños. El proyecto también contempla que, en caso de persistir el incumplimiento, se inicien las acciones legales y administrativas pertinentes contra la firma responsable por la falta de protección del patrimonio cultural de Rosario.