La industria metalúrgica argentina continúa sin encontrar un piso y profundizó su caída durante el mes de septiembre. Según el último relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el sector sufrió un retroceso interanual del 3,3%, lo que eleva la baja acumulada en lo que va de 2026 al 5,3%.
Capacidad ociosa y realidad provincial
Uno de los indicadores más preocupantes es el uso de la capacidad instalada, que se hundió hasta el 40,2%. Esta cifra representa el nivel más bajo para un mes de septiembre desde que se inició la serie estadística en 2016, reflejando que seis de cada diez máquinas en los talleres y fábricas del país se encuentran actualmente sin producir.
En el desglose geográfico, la crisis afecta a los principales polos productivos del país. La provincia de Santa Fe registró una caída del 2,3%, mientras que otras jurisdicciones como Entre Ríos y Córdoba sufrieron bajas más pronunciadas de hasta el 5,5%. En términos de rubros, los sectores de fundición y carrocerías fueron los más golpeados, seguidos por la maquinaria agrícola, un pilar fundamental de la economía regional.
Incertidumbre sobre el futuro
Elio Del Re, titular de ADIMRA, manifestó su inquietud ante la falta de señales de reactivación y señaló que la postergación de inversiones está afectando seriamente al entramado productivo. El panorama para el corto plazo no es alentador: casi la mitad de las empresas consultadas no prevé un incremento en su nivel de producción para el próximo trimestre, mientras que el empleo en el sector ya muestra una contracción interanual del 1,9%.