A casi una semana del naufragio ocurrido frente a las costas de Fray Luis Beltrán, el operativo para localizar a Gustavo Muñoz, Ezequiel Stegmann y Héctor Flores ha entrado en una instancia decisiva. Las tareas de rastrillaje, que inicialmente se concentraron en el lugar del accidente, se ampliaron significativamente hacia el sur, alcanzando el área del puente Rosario-Victoria debido a la deriva del río Paraná.
Denuncias de inacción y hallazgos por cuenta propia
A pesar del despliegue de drones y brigadas caninas, la desesperación de las familias se transformó en indignación. Los allegados de los operarios desaparecidos apuntaron contra la Prefectura Naval, acusando a la fuerza federal de reducir la intensidad de la búsqueda tras cumplirse las primeras 72 horas y de realizar maniobras de visibilidad solo ante la presencia de la prensa. En contraste, destacaron la labor ininterrumpida de los Bomberos Voluntarios de la región.
Ante la falta de respuestas oficiales satisfactorias, amigos y baqueanos de la zona iniciaron recorridas nocturnas por cuenta propia en embarcaciones privadas. Durante estas tareas, que se extendieron hasta la jurisdicción de San Nicolás, lograron recuperar dos chalecos salvavidas y un colchón. Los elementos pertenecían a los tripulantes de la lancha que sufrió la vuelta de campana, siniestro del cual solo hubo un sobreviviente que logró salvarse tras flotar varias horas aferrado a un bidón.