La situación del sector metalúrgico en Rosario atraviesa un momento complejo, marcado por una profunda inactividad productiva y costos fijos en ascenso. Jorgelina Gonano, presidenta de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), advirtió que actualmente seis de cada diez máquinas en las plantas locales se encuentran detenidas, consecuencia directa de la fuerte retracción del mercado interno y la falta de previsibilidad económica.
Impuestos y tarifas en la mira
Desde la conducción de la AIM enfatizaron que el principal escollo para la competitividad regional no son los salarios, sino la elevada carga impositiva y el costo de los servicios. Gonano subrayó que las tarifas de energía eléctrica se han transformado en un factor determinante que asfixia los márgenes de rentabilidad, dificultando cualquier plan de inversión en equipamiento moderno o actualización tecnológica.
Asimismo, la referente industrial analizó la situación de los trabajadores del sector, reconociendo que, pese al incremento de los costos laborales en moneda extranjera, los salarios actuales no logran cubrir las necesidades básicas de los operarios. Ante este escenario, desde el sector metalúrgico reclaman medidas que alivien la presión fiscal y permitan reactivar una industria clave para el entramado social y laboral de la ciudad y su zona de influencia.