Walter, Aldana y Fiama, oriundos de la localidad santafesina de Sauce Viejo, decidieron dar un paso trascendental en su relación al formalizar una unión de tres integrantes. Ante la imposibilidad legal de concretar un casamiento múltiple en territorio argentino, el trío se trasladó a Uruguay, donde lograron realizar la ceremonia tras cumplimentar una serie de trámites administrativos y el pago de una multa. La celebración posterior contó con un centenar de invitados que acompañaron la consolidación de este proyecto de vida no convencional.
Del vínculo tradicional al poliamor
La historia se remonta a la relación original entre Walter y Aldana, quienes compartieron trece años de pareja antes de plantearse la posibilidad de abrir su dinámica afectiva. Tras evaluarlo de manera conjunta, decidieron invitar a Fiama, una antigua colaboradora laboral y amiga de la familia, a sumarse al hogar. Luego de un proceso de diálogo y reflexión sobre los desafíos de la convivencia, la joven aceptó la propuesta, transformando el vínculo en una trieja establecida con objetivos comunes.
Desafíos de una familia numerosa
En la actualidad, los tres adultos residen en una quinta de Sauce Viejo que cuenta con dos propiedades dentro del mismo terreno. Mientras el trío comparte la vivienda principal, los doce hijos que suman entre todos —cuatro de cada uno de los integrantes— habitan la casa frontal, manteniendo una rutina coordinada. Según relataron los protagonistas, la adaptación social y familiar fue gradual, priorizando siempre el consenso y el bienestar de los menores en esta nueva estructura habitacional.