La investigación sobre la muerte de José Luis Torres, cuyo cuerpo fue encontrado el pasado miércoles junto a las vías del ferrocarril Mitre en la zona de barrio Ludueña, dio un giro significativo tras los resultados de la autopsia. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) maneja actualmente la hipótesis principal de un accidente, indicando que las heridas del hombre de 40 años coinciden con el golpe de un vagón ferroviario en movimiento.
Contradicciones y sospechas de la familia
A pesar de los resultados forenses solicitados por la fiscal Marisol Fabbro, la familia de la víctima rechaza la versión oficial. Torres, quien se desplazaba habitualmente con muletas debido a una discapacidad motriz, fue hallado en las inmediaciones de las calles Campbell y Túpac Amaru. Su viuda, Daniela, sostiene que el estado en que se encontró el cadáver y la distancia a la que estaban sus muletas sugieren una agresión física previa, asegurando que el hombre no tenía estabilidad suficiente para estar en ese sitio por sus propios medios.
Por el momento, la fiscalía fundamenta su teoría en el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona, donde aparentemente se observa a la víctima sola al momento del hecho. No obstante, ante el reclamo de los allegados que afirman que Torres presentaba signos de una golpiza, se mantienen abiertas diversas medidas para descartar de manera definitiva la intervención de terceros en el trágico episodio.