En el marco de una nueva final mundialista para Las Leonas, una sentida reflexión de la guionista rosarina Candela Buttigliero se volvió viral en las redes sociales. El texto pone el foco en la contradicción de mantener un seleccionado en la élite internacional durante 25 años mientras el deporte sigue operando bajo condiciones mayormente amateurs en el país.
Identidad y estructura profesional
Buttigliero cuestiona la romántica idea de la “garra” como único motor del éxito, advirtiendo que la incertidumbre económica y la falta de becas adecuadas no deberían ser naturalizadas. Según la autora, el fenómeno de Las Leonas trasciende a las individualidades gracias a una identidad colectiva que se transmite de generación en generación, permitiendo que el lugar de privilegio en el ranking mundial permanezca a pesar de los cambios de nombres.
El escrito, que recibió el apoyo de históricas referentes y jugadoras actuales, cierra con una invitación a repensar el apoyo estatal y privado al deporte femenino. La autora concluye que, si bien la vocación y la herencia simbólica han sostenido al equipo hasta hoy, es imperativo preguntarse qué niveles de excelencia alcanzaría el hockey nacional si contara con una estructura verdaderamente profesional.