En medio de una preocupante intensificación del conflicto bélico en Europa del Este, el papa León XIV lanzó este domingo un enérgico pedido para frenar la violencia en Ucrania. Tras el tradicional rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el máximo referente de la Iglesia Católica expresó su profundo dolor por el impacto de los bombardeos sobre objetivos civiles y la creciente cifra de víctimas inocentes que deja el enfrentamiento.
Un llamado a la negociación
El pontífice destacó la urgencia de dar espacio a la diplomacia frente a una población que atraviesa años marcados por la angustia y el miedo constante. “Hago un nuevo llamamiento a poner fin a la destrucción y abrir los corazones al diálogo y a la paz”, afirmó el Santo Padre, quien sigue con atención las gestiones internacionales que buscan establecer una tregua ante el recrudecimiento de los ataques rusos contra infraestructuras urbanas.
Finalmente, León XIV manifestó su esperanza en que los contactos diplomáticos recientes, que incluyeron misiones de enviados de Estados Unidos a Moscú y Kiev, arrojen resultados palpables en el corto plazo. Mientras la comunidad internacional evalúa posibles pausas en las ofensivas aéreas, el líder religioso insistió en que solo la vía del diálogo podrá mitigar el sufrimiento de los civiles afectados por la guerra.