La Justicia de Santa Fe condenó a Jésica Sosa a la pena de 25 años de prisión tras un juicio abreviado en el que la mujer reconoció haber asesinado, desmembrado e intentado incinerar a su pareja, Omar Pogliani. El hecho, que conmocionó a la capital provincial en 2024, culminó con la homologación del acuerdo por parte del tribunal integrado por los jueces Sergio Carraro, Pablo Busaniche y Susana Luna.
Un crimen atroz en un departamento céntrico
La investigación permitió reconstruir que el homicidio se produjo durante la madrugada del 29 de febrero de 2024, en una vivienda situada en un pasillo sobre la calle 1º de Mayo al 4700. Según la pesquisa fiscal, Sosa, de 42 años, mató a Pogliani, de 70, y mantuvo el cadáver en el domicilio durante varios días. Durante ese tiempo, la mujer intentó deshacerse del cuerpo desmembrándolo y tratando de quemar parte de los restos en el patio de la propiedad.
El caso salió a la luz el 3 de marzo de ese mismo año, cuando una vecina que paseaba a su perro por la Plaza Escalante advirtió un bulto sospechoso. El animal descubrió una bolsa de consorcio que contenía restos humanos, lo que disparó un operativo de la Policía de Investigaciones. Aunque en un principio la acusada intentó desviar la atención culpando a un tercero, las pruebas de luminol y los testimonios de vecinos que escucharon gritos de auxilio fueron determinantes para su detención y posterior condena.