La esperada visita del papa León XIV a la Argentina comienza a tomar definiciones logísticas fundamentales. El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, confirmó que el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, será el epicentro de la misa central y del encuentro con la juventud. La elección del predio responde a la necesidad de garantizar una convocatoria masiva y a un criterio de austeridad, evitando el uso de estadios de fútbol que limitarían el ingreso de fieles.
Un cronograma con fuerte impronta social
El itinerario, que aún aguarda la ratificación final de la Santa Sede, contempla actividades entre el 8 y el 11 de noviembre. El lunes 9 comenzaría con una visita al Cotolengo de Claypole, mientras que para el miércoles se prevé un encuentro en la cárcel de Devoto, reflejando la prioridad que el pontífice otorga a la pastoral penitenciaria. La agenda también incluye un paso por la Basílica de Luján y un viaje a la provincia de Córdoba, donde se utilizará un segundo papamóvil para sus desplazamientos.
Coordinación de seguridad y logística
La organización del viaje está a cargo de una delegación vaticana que trabaja en conjunto con el Gobierno nacional y las administraciones de la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y Córdoba. Bajo la supervisión de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se despliega un operativo que involucra a la Guardia Suiza y la Gendarmería Italiana. García Cuerva destacó que los preparativos han logrado sentar en una misma mesa de trabajo a distintos sectores políticos, destacando el valor de la visita para la unidad del país.