Un exhaustivo relevamiento del Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) puso de manifiesto la crítica situación financiera que atraviesan las familias argentinas. Según el informe, el endeudamiento dejó de ser una herramienta de progreso para convertirse en un mecanismo de subsistencia frente al retroceso de los salarios y el agotamiento de los ahorros previos en plazos fijos.
El límite del consumo financiado
Los datos procesados a partir de registros del Banco Central y el Indec muestran que, de las 20,9 millones de personas con créditos vigentes en el país, cerca de 6 millones se encuentran en situación de mora. El dato más alarmante es que casi 2,5 millones de estos deudores presentan atrasos por montos que ni siquiera alcanzan el Salario Mínimo, Vital y Móvil, lo que refleja que la irregularidad no responde a una conducta individual, sino a la imposibilidad fáctica de cubrir el costo de vida.
La brecha entre bancos y fintech
El estudio también destaca una peligrosa división en el sistema financiero. Mientras que el crédito bancario tradicional mantiene tasas más controladas, las entidades no financieras y fintech aplican intereses que suelen duplicar la inflación. Esta dinámica genera un efecto regresivo donde los sectores más vulnerables, sin acceso a la banca formal, terminan pagando los costos más altos para financiar necesidades básicas, acelerando un ciclo de deuda difícil de interrumpir.