Ubicada a orillas del majestuoso río que le da nombre, la ciudad de Paraná se presenta como un destino versátil para los habitantes del sur santafesino que buscan una escapada de fin de semana. Su propuesta combina la fisonomía de las barrancas con una infraestructura renovada que permite conocer la ciudad desde múltiples perspectivas, ya sea caminando sus calles o navegando su geografía de islas.
Naturaleza y recorridos urbanos
Uno de los grandes atractivos de la temporada es el cruce en lancha hacia el islote Curupí. Esta experiencia permite a los visitantes adentrarse en el ecosistema de humedales y obtener una vista privilegiada del perfil urbano paranaense desde el río. Para quienes prefieren el entorno citadino, el bus turístico ofrece un circuito por edificios emblemáticos y rincones históricos, rescatando anécdotas curiosas como la de la antigua casa del Correo, donde residió Carlos “Indio” Solari durante su infancia.
La oferta se completa con una gastronomía que rinde culto a los productos locales, especialmente los pescados de río, en establecimientos situados sobre la costanera que integran el paisaje a la mesa. Asimismo, las opciones de alojamiento con vistas panorámicas y espacios de recreación al aire libre permiten una desconexión total, transformando a la capital entrerriana en un punto de encuentro ideal entre el descanso y la cultura litoraleña.