Franco Colapinto inició su actividad en el Gran Premio de Italia con sensaciones muy positivas. El piloto argentino marcó el noveno mejor tiempo durante la primera tanda de prácticas libres en el emblemático Autódromo Internacional de Monza, deteniendo el cronómetro en 1:24,028, lo que lo ubicó a una mínima diferencia respecto a los puestos de vanguardia liderados por las Ferrari.
Actualizaciones técnicas y un trazado familiar
El rendimiento mostrado por el pilarense estuvo impulsado por las mejoras técnicas que la escudería Alpine implementó en su vehículo para esta competencia. Tras haber probado las actualizaciones solo en el auto de su compañero en la fecha anterior, el equipo decidió equipar ambas unidades con las nuevas configuraciones, logrando resultados inmediatos en el comportamiento del monoplaza.
Para Colapinto, Monza representa un escenario de gran valor sentimental y deportivo. En este circuito consiguió la victoria en la carrera Sprint de la Fórmula 2 durante la temporada pasada y fue el lugar donde cortó la sequía de más de dos décadas sin argentinos en la Fórmula 1. Tras renovar recientemente su vínculo contractual, el joven piloto encara el fin de semana con la motivación de seguir sumando experiencia y competitividad en la elite del automovilismo mundial.