El presidente Javier Milei participó este miércoles del cierre del evento “Vientos de cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso, donde analizó el panorama político actual y las perspectivas para su gestión. En su discurso, el mandatario fue contundente al supeditar el futuro electoral de su espacio a la obtención de logros económicos tangibles, admitiendo que sin resultados será complejo mantener el acompañamiento de la ciudadanía en las urnas.
Sin cambios en el rumbo fiscal
Pese a las presiones de diversos sectores para suavizar las medidas de ajuste ante la cercanía de los comicios legislativos del próximo año, Milei aseguró que no negociará su política fiscal ni monetaria. El jefe de Estado enfatizó que la prioridad absoluta sigue siendo la derrota definitiva de la inflación y que no recurrirá a prácticas populistas para asegurar votos, defendiendo lo que considera el camino moralmente correcto para el país.
El mandatario también expresó su optimismo respecto a la conformación de fuerzas en el Congreso tras las próximas elecciones de octubre. Según sus proyecciones, el oficialismo podría alcanzar una mayoría en la Cámara de Diputados y quedar muy cerca de controlar el Senado, lo que facilitaría la implementación de nuevas reformas estructurales.
Crecimiento y reducción de la pobreza
Durante su exposición, Milei repasó indicadores sociales y económicos, asegurando que la pobreza ha comenzado a descender significativamente tras el sinceramiento inicial de precios. Según sus datos, el índice bajó del 53% al 28%, lo que implicaría que millones de argentinos salieron de esa condición durante su mandato.
Finalmente, el presidente proyectó que el Producto Bruto Interno (PBI) registrará un crecimiento acumulado del 17% hacia el final de su primera etapa de gobierno. Para Milei, este crecimiento triplicaría el promedio de los países desarrollados, consolidando a la Argentina como un destino atractivo para las inversiones bajo un modelo de libertad económica.