El escenario de relativa calma que venían experimentando los precios de los combustibles en Argentina enfrenta un nuevo desafío tras la escalada del petróleo en los mercados internacionales. El crudo Brent alcanzó este lunes los 90 dólares por barril, impulsado por las crecientes tensiones en Medio Oriente, lo que ejerce una presión directa sobre los costos de las refinadoras que operan en el mercado interno.
Brecha de precios y caída en la demanda
Según informes del sector, la estabilidad de los últimos meses permitió reducir la diferencia con los valores internacionales, pero el nuevo salto global vuelve a ampliar esa brecha. Actualmente, se estima que la nafta grado 2 se comercializa en los surtidores un 8% por debajo de la paridad de importación, mientras que en el gasoil el desfasaje alcanza el 19%. Esta situación se da en un marco de fuerte retracción del consumo, con ventas de combustibles que cayeron un 6,4% interanual en julio, marcando la sexta baja consecutiva en el sector.