Una investigación desarrollada por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Ipypp) pone en duda la premisa de una presión impositiva asfixiante sobre los sectores más concentrados de la economía argentina. Según el informe elaborado por los especialistas Martín Schorr y García Zanotti, los impuestos netos abonados por las 500 empresas de mayor envergadura en el país registraron una baja real del 28% entre los años 2012 y 2024, basándose en datos oficiales del Indec y el Banco Central.
Subsidios y regímenes de incentivo
El análisis detalla que la relación entre el Estado y estas firmas se ha caracterizado por una dinámica de doble vía: una menor carga tributaria efectiva acompañada por una fuerte percepción de subsidios y exenciones, que en 2024 alcanzaron los 2.950 millones de dólares. Entre los factores que explican este fenómeno se encuentran las estrategias de planificación fiscal agresiva y la vigencia de regímenes especiales como el Rigi, que impactan especialmente en sectores extractivos como la minería y los hidrocarburos, donde en algunos períodos las transferencias estatales llegaron a superar el monto de los impuestos pagados.