El sistema financiero argentino atraviesa un momento crítico marcado por niveles históricos de morosidad. Según los últimos datos procesados por el Banco Central, las entidades bancarias han decidido eliminar de sus balances 143.143 préstamos que consideran prácticamente imposibles de cobrar, sumando un monto global de 4,4 billones de pesos que ya fueron pasados a pérdida.
Un salto en los créditos irrecuperables
Este fenómeno refleja un crecimiento acelerado respecto a principios de año, cuando la cifra de préstamos descartados se situaba en 132 mil. La situación abarca tanto líneas de crédito en pesos como en dólares, representando aproximadamente el 3,1% de los préstamos totales del sistema. En muchos casos, las entidades optan por vender estas carteras de deuda a estudios jurídicos externos para intentar forzar algún tipo de cobro por vías alternativas.
Estrategias de refinanciación y categorías
Para intentar paliar esta crisis, bancos públicos como el Nación y el Provincia han lanzado programas masivos de refinanciación que permiten a los deudores unificar saldos y extender plazos de pago. La normativa vigente califica como ‘situación 5’ o irrecuperable a aquellas deudas con más de un año de atraso, una categoría que ha crecido sustancialmente en los últimos meses debido a la caída del poder adquisitivo y las altas tasas de interés.