La puesta en marcha del nuevo complejo penitenciario en la localidad de Recreo generó un clima de fuerte tensión durante las últimas horas. Tras el traslado de 380 internos que se encontraban alojados en diversas comisarías de la provincia, un nutrido grupo de familiares se concentró en los ingresos de la unidad para manifestar su malestar por la falta de comunicación oficial y supuestas irregularidades en el manejo de las pertenencias de los detenidos.
La postura de la provincia y el esquema de visitas
Frente a los reclamos, la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, aseguró que los operativos se realizaron bajo estrictas normas legales y que el objetivo central es recuperar la operatividad de la Policía en las calles de Santa Fe. La funcionaria adelantó que el sistema de visitas se restablecerá de manera progresiva a partir de la semana próxima y advirtió que no se permitirán teléfonos celulares ni conductas que alteren el orden dentro del nuevo dispositivo de seguridad.