La Justicia Federal de Rosario avanza en una investigación sensible que pone bajo la lupa a Dolly, una obstetra de 88 años acusada de liderar una red de apropiación y venta de recién nacidos durante las décadas del 70 y 80. Silvina, quien fue criada por la médica como su propia hija, rompió el silencio tras la reciente imputación de la mujer por los delitos de supresión de identidad y falsificación de documentos públicos.
Una identidad construida sobre mentiras
Silvina descubrió su verdadero origen de manera traumática a los 15 años, cuando la propia partera le confesó que no era su hija biológica tras una discusión familiar. Sin embargo, no fue hasta los 38 años que comprendió la magnitud de la situación: no había sido adoptada legalmente, sino apropiada mediante la falsificación de su partida de nacimiento, donde figuraba como hija natural de la pareja que la crió. Según su testimonio, la relación con Dolly estuvo marcada por la falta de afecto y el hermetismo sobre su pasado.
La operatoria en sanatorios de Rosario
La fiscalía, a cargo de Soledad García, sostiene que la obstetra aprovechaba la vulnerabilidad de mujeres embarazadas para ofrecer a sus bebés a cambio de dinero. Las maniobras incluían la alteración de certificados de nacido vivo en instituciones como el Hospital Roque Sáenz Peña y clínicas privadas de la ciudad. En un reciente allanamiento en el domicilio de la imputada, se hallaron formularios hospitalarios en blanco, lo que refuerza la hipótesis de una estructura dedicada a la supresión de identidades a escala industrial.
Búsqueda de justicia y nuevas víctimas
Actualmente existen ocho denuncias formales en la causa, aunque se estima que los casos podrían superar la treintena. Las víctimas, que hoy rondan los 50 años, residen en localidades como Rosario, Arroyo Seco, Bariloche e incluso en el exterior. Silvina, quien decidió aportar su testimonio para ayudar a otros a recuperar su historia, define la conducta de su captora con crudeza: los recién nacidos no eran personas para ella, sino mercancía con un valor económico establecido.