Ante la vigencia del fenómeno de El Niño y la recurrencia de tormentas en la región, resulta clave interpretar correctamente la información brindada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). El organismo oficial dispone de herramientas como el Sistema de Alerta Temprana (SAT) y los avisos a corto plazo para anticipar riesgos y permitir que la ciudadanía tome recaudos.
El significado de los colores en las alertas
El sistema SAT emplea tres niveles principales para advertir a la población: el amarillo sugiere informarse ante posibles daños, el naranja implica preparación por riesgos potenciales y el rojo demanda seguir instrucciones oficiales ante eventos excepcionales. Por el contrario, el color verde indica la ausencia de riesgos significativos. Estas alertas se actualizan habitualmente a las 6 y a las 18, aunque pueden modificarse si las condiciones lo requieren.
Diferencia entre alerta y aviso a corto plazo
Mientras que una alerta se emite con una antelación de hasta 72 horas, los avisos a corto plazo (ACP) surgen ante la detección de tormentas severas, ráfagas o granizo inminente. Estos últimos tienen una validez de entre una y tres horas y se representan mediante polígonos en el mapa, señalando zonas específicas donde el fenómeno ya se está intensificando y requiere acciones rápidas.
El mito del porcentaje de lluvia
Una de las mayores confusiones entre los usuarios reside en las probabilidades de precipitación. Si el pronóstico indica un 40% de probabilidad, significa estrictamente que existe esa chance de que ocurra el evento en la franja horaria y zona indicada. No define cuántos milímetros caerán, ni qué porcentaje del área se verá afectada, ni cuánto tiempo durará la tormenta. Para una mayor precisión, se recomienda cotejar los datos con los íconos descriptivos y mantener un seguimiento constante de las actualizaciones horarias en la app oficial.