El presente de Newell’s Old Boys atraviesa un momento de optimismo renovado tras la victoria conseguida frente a Platense. Este resultado no solo inyectó confianza en el plantel conducido por Frank Darío Kudelka, sino que además permitió al equipo rosarino reubicarse en el pelotón que hoy obtendría el boleto a la siguiente fase del torneo Clausura. Sin embargo, el fixture no da respiro y asoman en el horizonte inmediato dos compromisos que funcionarán como termómetros reales de las aspiraciones leprosas.
El Granate en el Coloso y el Lobo en Cuyo
La primera gran prueba tendrá lugar el próximo sábado 3 de octubre, cuando Newell’s reciba a Lanús en el Parque Independencia a partir de las 17. El equipo del sur bonaerense llega con la misma cosecha de puntos que la Lepra (16 unidades), aventajándolo únicamente por diferencia de gol, lo que convierte al duelo en un enfrentamiento de ‘seis puntos’.
Apenas ocho días después, el domingo 11 de octubre, la delegación rojinegra deberá viajar a Mendoza para medirse con Gimnasia, una de las revelaciones de la zona A. El Lobo mendocino marcha cuarto con 17 puntos, apenas un escalón por encima de Newell’s, marcando otra cita ineludible en la lucha por los puestos de vanguardia.
Puesta a punto en Bella Vista
Actualmente, el elenco del Parque se ubica en la octava posición con 16 puntos, producto de una campaña equilibrada con 11 goles a favor y 8 en contra. Con el objetivo de romper el maleficio y clasificar por primera vez bajo este formato de competencia, el cuerpo técnico aprovecha estos días en el predio Jorge Griffa para recuperar piezas clave desde lo físico.
Las tareas de reacondicionamiento en Bella Vista son prioridad absoluta para Kudelka, quien busca tener a todos sus futbolistas a disposición para el tramo final del certamen. El foco está puesto en consolidar la solidez defensiva y potenciar las sociedades ofensivas que empezaron a rendir frutos en las últimas presentaciones fuera de casa.