Rosario Central sufrió un duro revés en su estadio al caer por 2 a 1 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, en el marco de la octava fecha del Torneo Clausura. El encuentro, que servía como antesala del esperado clásico frente a Newell’s, dejó un sabor amargo en la parcialidad auriazul debido a las desatenciones en el cierre del cotejo.
Un desarrollo accidentado en Arroyito
Durante la primera mitad, el conjunto local mostró iniciativa y tuvo las chances más claras a través de la jerarquía de Marco Ruben. Sin embargo, la falta de eficacia y un tanto anulado por posición fuera de juego impidieron que el Canalla se pusiera en ventaja. En el inicio del complemento, la fortuna le fue esquiva a Jeremías Ledesma, quien tras un rebote involuntario en su espalda luego de un tiro al palo de Nacho Fernández, vio cómo la pelota ingresaba en su propio arco.
Empate de Campaz y desenlace inesperado
Con el marcador en contra, Jorge Almirón movió el banco de suplentes buscando respuestas ofensivas. El colombiano Jaminton Campaz logró establecer la paridad y devolverle la ilusión a los hinchas en el Gigante. No obstante, cuando el partido promediaba su fin, una falla en la cobertura defensiva permitió que el Lobo platense sellara el triunfo definitivo. El resultado genera incertidumbre en el entorno centralista, con un director técnico que se retiró cuestionado a pocos días del enfrentamiento más importante de la ciudad.