Rosario Central no logró hacer pie en su visita al estadio Florencio Sola y terminó llevándose un punto que premia más la efectividad individual que el desarrollo colectivo. En una noche donde el funcionamiento del equipo fue de mayor a menor, la falta de seguridad defensiva y la escasa conexión en el mediocampo dejaron una imagen preocupante para el cuerpo técnico liderado por Jorge Almirón.
Un rendimiento individual bajo la lupa
Dentro de un panorama general discreto, Giovanni Cantizano se erigió como el salvador de la jornada al convertir un golazo de media distancia que sentenció la igualdad definitiva. Mientras el volante mostró destellos de su categoría, figuras centrales como Ángel Di María y Enzo Copetti tuvieron dificultades para gravitar en el área rival, viéndose neutralizados por la presión constante del equipo local durante los noventa minutos.
La preocupación en el campamento auriazul se extiende también al parte médico, tras la temprana salida de Gaspar Duarte por una dolencia en su rodilla que encendió las alarmas. Por su parte, el entrenador reconoció la supremacía táctica de Banfield durante varios pasajes del encuentro y remarcó la necesidad de buscar alternativas para recuperar la solidez futbolística de cara a los próximos compromisos.