Rosario Central atraviesa un momento de optimismo antes de disputar una nueva definición nacional. El equipo dirigido por Jorge Almirón logró construir una base sólida basada en el rendimiento colectivo, alejándose de la dependencia exclusiva de sus individualidades que marcó gran parte de la temporada. Con victorias recientes ante Tigre y Argentinos Juniors, el plantel auriazul llega con el ánimo en alza para buscar un nuevo título.
El funcionamiento grupal como estandarte
A pesar de las ausencias confirmadas de figuras clave como Jaminton Campaz y Vicente Pizarro, el cuerpo técnico confía en la estructura mostrada en las últimas presentaciones. Jugadores como Ignacio Ovando y Gastón Ávila han aportado seguridad en el fondo, mientras que el mediocampo ha ganado en equilibrio. Esta mejora integral le permite al Canalla soñar con la obtención de la Supercopa Internacional, basándose en la solidaridad táctica y el despliegue físico de todos sus integrantes frente a Estudiantes de La Plata.