La minera global Rio Tinto ratificó su fuerte apuesta por el sector del litio en Argentina, consolidándose como un actor central tras la reciente adquisición de Arcadium Lithium. Durante la denominada “Argentina Week” en París, directivos de la empresa confirmaron que el país se ha transformado en la piedra angular de su estrategia global para este mineral, con una proyección de inversión que ronda los 1.000 millones de dólares por año.
El impacto del RIGI y las metas de producción
Desde la compañía señalaron que el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) ha sido un factor determinante para acelerar sus desembolsos. Actualmente, la firma opera en Salta, Catamarca y Jujuy, y planea que para 2028 tres cuartas partes de su producción global de carbonato de litio provengan de yacimientos argentinos. El objetivo final es alcanzar una capacidad de 500.000 toneladas en la próxima década, lo que requerirá la puesta en marcha de nuevos proyectos sucesivos bajo el marco normativo vigente.
Infraestructura y logística: los desafíos pendientes
A pesar del optimismo por las reformas económicas, los directivos de Rio Tinto advirtieron sobre la necesidad de mejorar la infraestructura básica para operar de manera competitiva en la Puna. Entre los puntos críticos mencionaron la importancia de la estabilidad política y la modernización del sistema de transporte, con especial foco en el futuro del Ferrocarril Belgrano Cargas y el suministro de gas. La empresa ya destina fondos propios para la construcción de rutas y pistas de aterrizaje, pero insiste en que la conectividad ferroviaria será clave para el traslado masivo de insumos y productos finales.