Una fuerte controversia se desató en la localidad bonaerense de Gerli tras la inauguración de un nuevo multiespacio en la Escuela Secundaria N.° 4. La sala fue bautizada con el nombre de Magdalena Sierra, la actual intendenta interina de Avellaneda, quien encabezó el acto oficial y difundió las imágenes de la ceremonia a través de sus plataformas digitales, lo que despertó críticas inmediatas por la naturaleza del homenaje.
Cuestionamientos a la legalidad del acto
La situación derivó en una denuncia formal ante la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires. Según la reglamentación vigente para establecimientos educativos, existe una restricción que establece que deben transcurrir al menos diez años desde el fallecimiento de una personalidad para que su nombre pueda ser utilizado en espacios institucionales. El pedido de sumario busca determinar si existió una excepción autorizada o si se vulneraron las disposiciones administrativas que regulan los honores públicos.