Desde el inicio de este año, entró en vigencia en Argentina un nuevo esquema legal de prescripción impositiva enmarcado en la denominada Ley de Inocencia Fiscal. Si bien la regla general de cinco años para contribuyentes inscriptos permanece vigente, la normativa estrena un régimen especial de tres años condicionado al cumplimiento estricto de las obligaciones y a la ausencia de objeciones de peso por parte del organismo recaudador.
Requisitos y plazos para acceder al beneficio
El acceso a este plazo abreviado no es automático ni pleno, sino que depende de que el contribuyente presente sus declaraciones y saldos en tiempo y forma. Un punto clave de la reforma es que el beneficio se mantiene siempre y cuando no existan impugnaciones por discrepancias significativas; de lo contrario, el plazo vuelve a extenderse a los cinco años habituales. Según expertos tributaristas, el fisco tendrá un período determinado para realizar estas observaciones antes de que la prescripción corta quede firme.
La nueva arquitectura legal también impacta en otros sectores de la seguridad social. Se han establecido plazos de prescripción reducidos para deudas con obras sociales y seguros de salud, bajando en algunos casos de diez a tres o cinco años. Esta modificación se percibe como un cambio positivo hacia la simplificación del sistema, brindando mayor seguridad jurídica a los actores económicos en línea con las tendencias de reducción de plazos de revisión fiscal en el derecho comparado.