En una jornada marcada por el respeto deportivo, Rosario Central recibió un especial reconocimiento en su visita al estadio de Banfield. Al ingresar al campo de juego, los futbolistas locales cumplieron con el protocolo de caballerosidad y formaron un pasillo de honor para aplaudir a los jugadores canallas, flamantes campeones de la Supercopa Internacional.
Un homenaje sin polémicas
La delegación liderada por Ángel Di María fue recibida con honores en su primer compromiso oficial luego de dar la vuelta olímpica en Santiago del Estero. Este gesto cobró relevancia institucional debido a las tensiones previas ocurridas con Estudiantes de La Plata, equipo que en su momento había decidido no realizar el tributo tras una controversia por la validez de los títulos otorgados por la AFA.
Durante el ingreso, se vivieron momentos de camaradería, con saludos afectuosos entre los protagonistas y un clima de absoluta normalidad deportiva. De esta manera, el conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo pudo celebrar su reciente conquista ante la mirada respetuosa de su rival, cerrando cualquier debate sobre el reconocimiento a los méritos obtenidos en el campo de juego.