El equipo femenino de Rosario Central vivió una jornada histórica este domingo en el Gigante de Arroyito. Tras haber asegurado el ascenso a la máxima categoría un par de fechas antes del final del certamen, las dirigidas por Matías Giugno se consagraron campeonas del torneo de la Primera B al derrotar a Platense en una definición para el infarto.
Definición desde los doce pasos
El encuentro de vuelta fue sumamente parejo y cargado de tensión. El conjunto canalla había logrado una mínima ventaja de 1-0 en el partido de ida disputado como visitante, pero el Calamar devolvió el golpe en Rosario imponiéndose por el mismo marcador, lo que obligó a definir la serie mediante los tiros desde el punto penal. Allí, la precisión y el temple de las jugadoras locales permitieron desatar el festejo definitivo ante su público.
De esta manera, las Guerreras cierran un ciclo perfecto en la segunda división, demostrando un nivel sostenido que las coloca nuevamente en la elite del fútbol femenino nacional. La próxima temporada marcará el retorno del club de Arroyito a la máxima división, donde buscará consolidar el proyecto deportivo que hoy celebra su máximo galardón.