En un encuentro cargado de tensión en el Gigante de Arroyito, Rosario Central logró sortear una etapa inicial sumamente complicada frente a Argentinos Juniors. El conjunto visitante dominó las acciones durante gran parte de los primeros cuarenta y cinco minutos, poniendo en serios aprietos a la última línea canalla y obligando a intervenciones determinantes de Werner.
La intervención del VAR y el alivio local
La gran polémica de la jornada se produjo pasados los 30 minutos, cuando Tomás Molina logró enviar la pelota a la red tras una habilitación de Nicolás Oroz. Sin embargo, el festejo del equipo de La Paternal fue interrumpido por el asistente de línea; tras varios minutos de incertidumbre, el VAR a cargo de Lucas Novelli ratificó que el hombro del delantero estaba apenas adelantado.
A pesar del dominio del equipo de Nicolás Diez, fue el equipo rosarino quien supo golpear en el momento justo. Sobre el cierre de la primera mitad, Ignacio Ovando apareció para destrabar el marcador y darle una ventaja necesaria a un equipo que, hasta ese momento, no lograba hacer pie en el mediocampo y padecía el ritmo del rival.