En el marco del Día Internacional del Inquilino, el Gobierno de Santa Fe presentó un relevamiento que expone la magnitud de la problemática habitacional en la provincia. De un total de un millón y medio de hogares, aproximadamente 500 mil —lo que representa un tercio de la población— habitan viviendas alquiladas, enfrentando desafíos crecientes para sostener sus contratos en un contexto de alta presión económica.
El impacto del programa de asistencia estatal
Ante este escenario, la gestión provincial destacó la vigencia del programa Llave, una iniciativa diseñada para amortiguar los costos iniciales que impone el mercado inmobiliario. Desde su implementación, la herramienta ha otorgado cerca de 600 millones de pesos a través de créditos a tasa cero para cubrir gastos de mudanza, honorarios y sellados, además de ofrecer seguros de caución gratuitos que reemplazan las tradicionales garantías propietarias.
Perfil del inquilino santafesino
Las estadísticas oficiales trazan un perfil claro sobre quiénes alquilan hoy en la región: el costo de la vivienda consume, en promedio, el 41 por ciento de los ingresos de los solicitantes. Además, se destaca que el 80 por ciento de los beneficiarios de la asistencia estatal son trabajadores en relación de dependencia, con una marcada mayoría de mujeres y hogares conformados por grupos familiares de tres a cuatro integrantes.